Sebastián. Estoy en mi cuarto dando vueltas, desde que me dijeron lo de Elizabeth. ¿Qué voy a hacer? Pero, dejar morir a una niña, tampoco soy tan hijo de puta. Bajo y voy al despacho de mi padre, y les digo: —Está bien me haré los estudios. —En verdad muchas gracias Sebastián—dice Verónica. —No lo hago por ustedes, lo hago por Elizabeth. Salgo de inmediato, no quiero escuchar nada más y ve voy a mi cuarto, veo que tengo un mensaje de Daphne, pero en estos momentos no quiero hablar con nadie. ¡Mierda!, ¿Por qué todo siempre es tan complicado? Me meto a bañar. ¿Qué le voy a decir a mi chica? Será mejor que no le diga, toda esta mierda no tiene nada que ver con ella; es mejor mantenerla alejada de mi familia. Estoy en mi cama dando vueltas, solo pienso en todo lo que se viene, per

