Sebastián Vamos terminando de comer, y noto que la mesera, me dejó su número de celular en una servilleta, mejor la tiro antes de que mi chica, se dé cuenta, porque es capaz de golpearla, aunque ella, me diga que no está celosa, se le ve en su cara y en su cuerpo, la verdad no puedo evitar sentirme feliz, porque eso significa que me quiere, tanto como yo a ella. Nos montamos a mi camioneta, y recuerda a su madre, pero, sé, que es momento de hablar, con ella, solo espero que entienda, que amo a su hija, y no trate de separarnos. Estoy muy nervioso, pero no sé lo digo a Daphne, no quiero que mis palabras, la pongan más ansiosa de lo que está. Cuándo por fin llegamos, veo la cara de su madre, es de furia total, —¡Ni modo Sebastián, es el precio que hay que pagar por estar con Daphne!—me di

