Sebastián No sé porque tuve que venir a esta fiesta, soy un idiota, porque la tuve que besar maldición, nunca había sentido celos de alguien, pero verla con Rodrigo y después ver cómo todos los chicos la veían bailar, escuchar a más de uno decir que querían conocerla, me volvió loco. Estuve a punto de sacarla arrastras de allí y cuando, bese esos labios, sentir su piel: tan suave, en verdad quería follármela en ese instante, hacerla gritar y que digiera mi nombre mientras llegará al clímax. Agarro con fuerza el volante. —Sebastián, ¿Qué te pasa?—dice Samantha en un tono odioso. Mierda, por unos minutos olvidé que estaba con Samantha, no quiero estar con ella, pero quería hacer enojar a Daphne por haberme rechazado. —No me pasa nada, anda te llevo a tu casa. —Estás muy raro, desde qu

