Una patada en el estomago y un tiro en la rodilla. -¡Sufre, idiota! -apreté la herida de la rodilla y gritó de dolor- ¡¿Quién te envió?! -¡No te lo voy a decir, perra! -¿Ah, no? -sonreí psicópatamente y apreté aún más su rodilla- ¡Dilo! -¡No! -y mis dedos ya estaban dentro de la herida- ¡Wilson! -Gracias. -dejé de apretar su rodilla y escuché que murmuró "zorra"- Connan, ¡MATA! -le enseñé a Connan a que cuando yo dijera MATA tiene que clavar sus colmillos en el cuello de la persona hasta que deje de moverse, usé a Tyler como muñeco de practica, obviamente le puse protección. El hombre dejó de moverse- Bien hecho, muchacho. Vamos a casa. Ya iban dos mafias más tratando de atraparme desde el día de la fiesta. Dos más en una semana. Estaba empezando a ser un martirio. La mafia de Texas

