-Sí, enamorado. -contestó- No sólo me gustas, Jemma. Estoy enamorado. Y ninguna, por más que lo haya intentado, lo logró. Y vienes tú, con la mínima intención de caerme bien y me enamoras. -se rascó la nuca- -¿Qué te dijo mi padre? -es muy cursi, pero me encanta- -Que no me habrías dicho "No quiero mezclar lo emocional con lo profesional" si no existiera esa "Emoción". Que tu nunca pretendes hacer otra cosa que no sea de tu trabajo. Alejas todo lo que tenga que ver con el amor. Pero me dijo que es por una razón que no me puede decir. A lo que voy es... Que tu padre habló con el mío para que ya no trabajes protegiéndome, asi no mezclas lo laboral con lo personal. -Mi padre es un traidor. -bromeé- Se supone que los padres guardan a sus hijas bajo siete llaves, pero NO, él va y me entrega.

