James Collins. *Teléfono: —Hola— —Hola, habla el señor Collins— le digo a mi secretario. Si secretario ya que la última vez que tuve una secretaria mujer, además de acostarme con ella (al igual que con las anteriores) fingió estar embarazada, desde ese momento la mayoría de las personas que trabajan en mi despacho de abogados son hombres. —Señor Collins ¿necesita algo? — —Si— contesto frío— necesito los reportes de este último mes, quiero saber cómo está yendo todo— —Por supuesto señor ahora mismo le envío los reportes— al instante suena mi laptop haciendo saber que el reporte había llegado—ya se lo envíe, le aseguro que todo está yendo de maravilla— —Perfecto gracias— sin decir nada más corte la llamada. Evito soltar un suspiro, esto de estar lejos me tiene algo agotado. Salgo de

