CAPÍTULO VEINTISIETE Polly se despertó de una noche de sueños exquisitos, más feliz de lo que jamás había estado en su vida. Había estado como en un sueño desde que Sam le había propuesto matrimonio la noche anterior. En el fondo, ella había esperado que lo hiciera, sobre todo durante la boda de Caitlin y Caleb. Sabía que no tenía ninguna razón para creerlo dado que habían estado juntos solo unos pocos días -y, sin embargo, había tenido la esperanza. Nunca había amado tanto a nadie como a Sam, y más que ninguna otra cosa había querido que él le propusiera matrimonio. Polly había ido a la cama eufórica y toda la noche había soñado que ella y Sam caminaban por un campo de flores blancas, con pétalos de rosa blancos a su alrededor mientras el sol nunca parecía ponerse. Se vio caminar con Sa

