Luisa sintió un balde de agua fría caer sobre su recién eufórica reacción en contra de Harry. Mientras el silencio inundó la cafetería ella se dio cuenta que había vuelto a equivocarse con él; lo estaba juzgando terriblemente mal y estaba cometiendo el mismo error del pasado, alejándolo con sus palabras hirientes. —Lo siento Harry, yo… —No te preocupes, estoy acostumbrado —le dijo el hombre mirando a Charlotte con intensidad. Harry sabía que ella no iba a traicionarlo y echarlo de cabeza, pero las últimas palabras que Charlotte había mencionado se repetían como eco en su cabeza. «Así que ya lo sabes Louisa si quieres a Harry…» Él volvió su atención a Louisa cuando escuchó el ruido de la silla al c******e. Louisa tenía el rostro rojo y había humedad en sus mejillas ¿Ella estaba llorando?

