CAPÍTULO XI-2

2038 Palabras

—¡Caramba!— exclamó Hugh—, yo pensé que se lo dejaría casi todo a su hijo. —Pierre también ha muerto— declaró Yvette—, murió en un duelo seis meses después que tú te marchaste a Inglaterra. Siempre fue alocado y disoluto y creo que, en el fondo, Edouard nunca confió en él. —Entonces eres ahora una mujer muy rica— observó Hugh y su voz se volvió de pronto muy grave. —Tengo mucho dinero— asintió Yvette en tono ligero—, demasiado para que una mujer cuide sola de él. Por eso te necesito, Hugh, para ayudarme a mantener mis posesiones cercanas a París y las que Edouard tenía en América del Sur. Tenemos que ir a visitarlas. Hugh guardó silencio unos momentos y luego dijo: —Supongo que te das cuenta de que no tengo nada, ni un penique, y que soy un exiliado de mi propio país. —Sí, sí— afirmó

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR