Ana Ana y Maddie habían decidido hacer un viaje juntas antes de que naciera su hija. Había dejado que Maddie la convenciera de una escapada de fin de semana de tres días, hacia la playa. Un lugar que la misma Maddie conocía y al que había ido en excursiones de un día o fines de semana. Un sitio llamado Sand Beach, en el Parque Nacional Acadia, que seguía estando en Maine y a solo tres horas en auto, así que no quedaba demasiado lejos, y además estaba justo frente al océano para un cambio total de paisaje. Iban a salir al amanecer del viernes y pasar todo el fin de semana allí, regresando el domingo por la noche. Comer en los restaurantes locales, caminar por la playa, nadar en el océano si el clima acompañaba. Aunque era justo el final del verano y los días seguían siendo cálidos, ningun

