Despierto esperando que Julianne no abra sus ojos, hoy es su cumpleaños y he decidido sorprenderla con un buen desayuno, bajo despacio de la cama y camino hacia el centro de la habitación, me visto rápidamente en silencio mientras veo a Julianne dormir, sus ojos cerrados y su rostro en calma me transmiten tranquilidad, se ve hermosa durmiendo, una diosa que aún sigue en los brazos de Morfeo. La veo por un par de minutos hasta que me obligo a caminar en dirección hacia la cocina. Desde que me gradué de la universidad Julianne y yo nos vinimos a vivir juntas a la cuidad contigua, una gran metrópolis con muchas ofertas de trabajo, en definitiva mudarnos aquí nos ayudó lo suficiente como para conseguir un departamento con dos habitaciones y un baño, yo apenas el año pasado había comenzado a t
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