Me dirigí hacia la habitación de Albert perdida en mis pensamientos ¿A qué se refería Julianne con eso? No tenía idea de lo que pasaba por su cabeza, Julianne podía llevarme al cielo como al infierno en apenas una hora. Sonreí tontamente recordando sus besos y sus toques ¿Alguna vez podría negarle un beso? ¿Alguna vez podría dejar de amarla? Había estado alejada de ella por su esposo, había tomado la decisión de dejarla ir para no hacerme más daño a mi misma y de nuevo aparecía ella en mi vida, bajando mis barreras y conquistándome con su sonrisa. -Hey ¿Comenzamos el trabajo?-Albert estaba en su laptop concentrado y asintió sin mirarme. Nos embarcamos en terminar el trabajo de Julianne y sin darnos cuenta ya habían pasado algunas horas, estaba todo terminado para entonces y nos dedicamos

