Efectivamente, miro hacia un lado y allí está Julianne mirándome con una leve sonrisa. Soy presa de un sentimiento que me impide moverme, es ella, Julianne, después de tantos meses está frente a mí y es algo que me cuesta procesar. Me pierdo por algunos segundos en sus ojos que me observan atenta y luego vuelvo a la realidad, ella me abandonó, me dejó a un lado sin más para continuar su vida y eso es algo que nunca olvidaría. Me decido por abandonar la fila e irme, me giro en noventa grados y comienzo a caminar hacia cualquier lado, con tal de estar lejos de ella. Pero contrario a lo que pienso Julianne me sigue y se interpone en mi camino, mirándome con fiereza. -Nalia, quiero hablar contigo... -No tenemos nada que hablar-respondo cortante y es inevitable que mi voz salga dolida. -Per

