Julianne llora entre mis brazos mientras intento calmarla. Llevamos casi una hora sentadas en una banca del parque cercano a mi casa, nunca la había visto tan desesperada ni tan necesitada, llora a mares sin decir ninguna palabra, solo solloza y de vez en cuando se aferra a mí como si su vida dependiese de ello. -¿He sido una mala...madre?-susurra mas calmada. -No-respondo sincera- Albert te hizo hacer cosas que...-suspiro-nada de eso es culpa tuya amor. Julianne besa la comisura de mis labios y yo le dedico una sonrisa. Se queda mirándome durante largo tiempo y yo a ella, en sus brazos me siento en paz, en calma, una calma que desde hace tiempo que no he podido sentir... -Eres la mujer de mi vida..-se me escapa una sonrisa tonta mientras me avergüenzo ante las palabras de Julianne- nu

