CAPÍTULO TREINTA Riley se sintió desamparada mientras miraba por la ventana del avión. Pasarían horas antes de que llegara a casa. ¿Qué podría ocurrir entre ahora y entonces? ¿Qué estaba ocurriendo ahora mismo? Sacó su celular y le escribió un mensaje de texto a Ryan. “¿Jilly llegó a casa?”. Unos segundos pasaron antes de que Riley recibiera una respuesta. “No. Lo siento”. Riley escribió un mensaje final. “Voy en camino”. Ryan contestó: “Me alegro”. Riley puso el teléfono en su cartera y miró por la ventana de nuevo. “¿En qué estás pensando?”, preguntó Bill. Riley casi había olvidado que él estaba sentado a su lado. “Solo me siento tan, tan abrumada por todo”, dijo Riley. Se sorprendió al sentir un nudo en la garganta. Estaba a punto de llorar. “Ojalá hubiera algo que pudie

