29 Hasta ahora la elección es muy reñida. Me parece sorprendente porque Uriel ha estado haciendo campaña durante mucho tiempo, mientras que Raffe y Michael ni siquiera han estado presentes. —No me gusta interrumpir las festividades —grita Uriel desde el aire—, pero esto es algo digno de ver —aterriza suavemente en la tarima que funciona como escenario sobre el césped. Mis guardias me arrastran por los escalones para encontrarme con él. Otros ángeles suben por lo escalones del otro lado. Cargan dos enormes jaulas hacinadas de sombras que chillan y patalean. Otro grupo de ángeles sube con una tercera jaula en brazos. Entre los horrendos demonios pataleando detrás de los barrotes está Beliel. No lo había visto desde la isla Ángel. Parece que juntarse con los demonios no le funcionó bien.

