44 Entrar en la Fosa fue como caer. Salir de la Fosa, en cambio, es como ser arrastrado por un tubo lleno de vaselina. Es como si el aire mismo estuviera tratando de obligarme a retroceder. Me aferro a mi sombra tan fuerte como puedo. Ni siquiera quiero pensar en lo que pasaría si no logro sostenerme. Salgo a un sitio completamente hacinado y me siento cubierta de algo viscoso, aunque no hay nada físicamente en mi cuerpo. Debería estar de vuelta en mi propio mundo y en mi propia época, si todo salió según lo previsto. Raffe les dejó claro a las sombras que sólo las dejaría libres si nos traían de vuelta al momento y al lugar correctos, pero nunca se sabe. En lugar de saltar a través del portal y llegar a tierra firme, termino chocando contra algo duro. Todavía hay luz suficiente para ve

