No podía creer que Jacob había entrado en coma... Esto no podía ser verdad.
Parecía una pesadilla la cual no podía despertar, me pellizcaba varias veces pero nada pasaba, todo seguía como estaba.
Mi corazón ya no podía más, ¿Qué iba a hacer ahora? ¿Hablo con sus padres? ¿Digo públicamente que está en coma? Que demonios hago.
Entré en pánico realmente.
Cuatro meses después...
Ya pasaron cuatro meses desde aquel día cuando Alba acuchilló a Jacob.
¿Qué pasó con ella? Tuve que denunciarla a la policía pero no paso mucho, la meterán presa hasta que Jacob despierte ya que aún esta vivo pero en coma, traté de sacarle información pero no dijo ni una palabra.
Beckam desapareció de la faz de la tierra, jamás volví a verla desde ese día en la camioneta.
Por otro lado, tuve que avisarle al padre de Jacob que el estaba en coma, así que este puso guardaespaldas en la puerta de su habitación en el hospital por un tiempo pero luego lo instalaron en su casa con el suero, los respiradores y todas esos aparatos para que Jacob estuviera más cómodo.
Además, de que el padre de Jacob se quedó en casa de él, yo también lo hice junto con Hyu Min.
Seung venía a ayudarme de vez en cuando, se había hecho muy amigo de Hyu Min.
Yo tuve que abandonar por un tiempo mis estudios porque... Me hice cargo de una empresa, la empresa de Jacob.
Al principio no sabía como diablos hacerlo, pero su padre me ayudó.
En estos cuatro meses mi vida cambió muchísimo a como era y realmente jamás la planeé de este modo.
Es increíble como las cosas cambian de un minuto a otro.
Hyu Min ya está más grande aunque no pasó tanto tiempo, ya camina mejor sola, ya habla más y que creen, me dice mamá.
Si Jacob viera lo grande que está su hijita lloraría como un tonto.
Desde que estuvo en el hospital lo visité cada día, hasta me quedaba semanas allí sin bañarme, sin dormir y sin comer... Aunque la habitación tenía baño y los enfermeros me traían comida pero no tenía apetito.
Me prometí no despegarme de el hasta que se despertara.
Solía ir con Hyu Min, las dos lo abrazábamos o lo molestábamos. La pequeña no era consciente de que su papi no la escuchaba, pero ella todos los días le decía que lo amaba y que era el mejor papi, incluso hacía dibujos y de los tres y los pegábamos en la pared de la habitación para que tuviera alguna decoración.
Es una niña muy inteligente, igual a su padre.
Cuando lo trajeron a casa era más fácil y más cómodo, estábamos todo el día con el, comíamos a su lado, cantábamos, contábamos chistes y muchísimas cosas más.
Los médicos nos dijeron que ya no hay posibilidades de que el despierte pero... Yo se que es fuerte.
Es un gran hombre, podrá superar esto y estará con su hija y conmigo, seremos la familia que el tanto deseaba.
Después de estos cuatro meses, desde que lo conocí hasta el día de hoy, me doy cuenta de quién y cómo es, me doy cuenta de que cada día que pasa cada día lo amo más.
Estoy siendo fuerte por el, estoy ocupando su lugar en su trabajo por el, estoy aprendiendo cosas por el, estoy siendo mamá y papá por el, para que el día de mañana cuando el despierte esté orgulloso de mi y se de cuenta de todo lo qué soy capaz de hacer por el.
Espero que despiertes, Jacob.