Ambos nos levantamos de la arena y miramos el atardecer que se estaba produciendo allí.
Em: Es muy linda playa, ¿Por qué nunca vienes aquí?
Jb: Ya sabes... Tengo mucho trabajo, además aquí venía con la mamá de Hyu Min y ella a esta playa.
Este idiota me tiene hasta la madre nombrándome a esa mujer.
Em: ¿Aún la amas no?
Jb: No se si amor pero viví varias cosas con ella, nos conocíamos hace mucho, éramos compañeros en la universidad pero nos enamoramos y ella abandonó su carrera para estar conmigo.
Si que han vivido cosas... ¿Tendría que estar atenta si vuelve?
Jb: Me dolió muchísimo cuando hizo lo que hizo, ahí me demostró que nunca me amó, ni a mí ni a Hyu Min. Le pedí el divorcio y ella no aceptaba, me hizo la vida imposible, le tuve que dar más de setenta millones y varias cosas más para no verla nunca más. Pero aún sigue viniendo, aún sigue atormentadome y yo aunque me haga el serio, el duro, el fuerte, aún me lastima.
Jacob aún sigue siendo un niño, sufrió demasiado y es obvio que aún la quiere.
Em: Te entiendo, es duro.
Jb: ¿Vamos a buscar a Hyu Min y luego a comer?
Increíble, cambia de tema cuando no quiere hablar.
Em: Si, esta bien.
Caminamos hacía su auto pero antes quitamos la arena que había en nuestros pies y zapatos.
Una vez que entramos al auto ya limpios, comenzó a conducir hacia su casa el cual era un camino corto ya que esa playa estaba cerca.
Al llegar Jacob bajó del auto y me invitó a bajar a mi lo cuál yo me negué. El bufó y fue a buscar a Hyu Min, minutos más tarde venía Hyu Min felizmente de la mano de su papi así que aproveché y me bajé del auto para esperarla y ella vino corriendo como pudo hacía mi.
En cuanto llegó la cargué en mis brazos y la abracé.
Esa escena me causó tanta ternura que lloré un poquito de alegría.
Jb: ¿Que te pasa?, ¿Estas bien?
Em: Sisi, solo que estoy feliz.
Dije sonriendo y lo miré.
Em: Me sentaré atrás con Hyu Min.
Jb: No... Quiero que estés a mi lado.
Em: Déjame estar con Hyu Min...
Hice un pucherito y el accedió.
Me bajé del auto y me senté atrás junto con Hyu Min.
En el camino estuvimos jugando y riéndonos. Mientras que miraba de reojo a Jacob y este nos veía por el espejo, se le notaba una sonrisa muy linda la cual me producía sonreír yo también.