Devuelta a la rutina de siempre, levantarme, tomar una ducha, apresurarme porque llegare tarde al trabajo. La única diferencia es que esta mañana me levante con una grata sorpresa, Zac durmiendo a mi lado completamente desnudo, es mucho mejor esa vista que la que me ofrece la ciudad de Nueva York todos los días, ya completamente vestida salgo a preparar algo para desayunar. Preparo un poco de mezcla para Waffles mientras en la sarten coloco tocino, mientras espero que la masa este lista siento como unos brazos se envuelven en mi cintura, sonrió al sentir algo duro pegado en mi trasero. - Alguna vez te han dicho lo sexy que eres. – su voz se escuchaba exquisitamente ronca, colocándome los bellos de punta, me volteo para tenerlo de frente, coloco mis brazos sobre sus hombros y sonrió. - B

