CAPÍTULO XVI

1158 Palabras
EDDY. 1 de Marzo 2021. Escribí durante toda la noche frente a mí pc, hacía 2 años que no escribía ningún libro. Parece que mi mente está bloqueada, me es imposible crear una historia nueva que le guste a mis lectores, pero el bloqueo pareció esfumarse cuando empecé a escribir esta historia basada en mí vida y en todo lo que hemos vivido mi hermano y yo, es como si mi inconsciente se rehúsa a escribir otra cosa que no fuese mi propia historia. Eran las 6 de la mañana con 6 minutos cuando un frío abrumador inundó mi estudio, verifique las ventanas y estaban cerradas completamente. Encendí la calefacción y subí la temperatura hasta el máximo nivel permitido, era algo insoportable así que salí a la sala con la esperanza de que el clima fuera más tolerable pero no fue así, el mismo frío se sentía en esa habitación. La calefacción estaba instalada en todo el departamento, pasaron 15 minutos y parecía no calentar nada, fui a mi habitación buscando el abrigo más grande y me lo puse, sin embargo no me abrigaba lo suficiente. —Hola, Eddy.— Una voz clara y grave que con tan solo escucharla te impone respeto y un poco de temor, estaba claro que no era Paimon. Mire en todas direcciones para comprobar de dónde venía aquella voz, y en mi habitación no habían absolutamente nadie. —Acá en la sala Eddy. — Camine lentamente hacía la sala, por un momento pensé en tomar algo para defenderme pero si ese alguien hubiese querido hacerme daño ya lo habría hecho. Asomé la cabeza a través del marco de la puerta de mi recámara. Era un hombre sentado en sofá principal con las piernas cruzadas. —Vamos Eddy, no te voy a hacer daño. Créeme que si quisiera hacerlo, mandaría alguno de mis ángeles grises.— Al mencionar eso, me atreví a dar dos pasos más para poder verlo mejor. —Como has crecido, la última vez que te vi aún te alimentaba tu madre. — —Quien eres tú. — —¿Porque siempre hacen las mismas preguntas?, ¿a caso tengo que venir caracterizado de color rojo, cuernos y cola?. — El frío seguía haciéndome temblar haciéndome sentir indefenso y vulnerable. No quería decir su nombre por todo lo que representa para mí. —Ya se quien eres, se lo que has hecho con mi hermano. — —Te equivocas Eddy, el solo lo hizo y aún así le di una oportunidad. Necesito que hagas algo por mí. — —¿Que quieres, mi alma también?. — —No puedes venderme algo que le pertenece a Dios, eso de que un humano puede venderme su alma es completamente falso.— — Entonces porque le diste a mi hermano una oportunidad así como así. — —La verdadera razón es porque son mis hijos y los amo. Ustedes me ayudarán a forjar el nuevo mundo una vez que dios termine con el mundo como lo conocen, lo han hecho enfadar. — —¡Que!, esto debe ser una broma, eso no tiene sentido ni el que tu estés cómodamente sentado en mi sala. — —¿Sabes que no tiene sentido Eddy?, el que vivas encerrado en este apartamento sin disfrutar la vida teniendo todo para hacerlo.— Satanás paso de estar en el sillón a estar frente a mí con su mano derecha en mi hombro izquierdo en un segundo, me provoco tanto nerviosismo tenerlo tan de cerca que el frío de mi apartamento era soportable. —Me cuesta trabajo creer que mi hijo mayor tenga una actitud tan derrotista.— — Si lo sabes todo sobre mí y eres mi padre, porque dejaste que llevara esa vida de mierda en mi niñez. — Contesté quitando la mano de Satanás de mi hombro. —En toda mi existencia eres la primera persona que me habla en ese tono, ¿acaso no me tienes miedo?.— —Me perturba el hecho de saber que eres quien dices ser, pero a estas alturas de mi vida eh perdido casi todo y así no tengo nada que perder. — —No perdiste nada, porque nunca has tenido nada. Tu primera y única novia nunca fue tuya y sin embargo así quisiste estar con ella, no puede ser que una mujer tan insignificante fue suficiente para destruirte por dentro y convertirte en lo que eres ahora, me das pena hijo. ¿Donde quedo aquel niño genio indestructible capaz de hacer lo que sea por salvar a su hermano?. — Las palabras de Satanás fueron duras pero aveces la verdad duele y hay que aceptarla por mucho conflicto que nos cause. —No debiste dejarnos a nuestra suerte. — —Aquello que vivieron les dio carácter y aprendieron mucho de esa dura situación, siempre eh seguido sus pasos por eso les mande a mis más poderosos ángeles para que guiarán su camino y cuidarán de ustedes, créeme soy tu padre. Yo puse mi semilla en 2 ocasiones en el vientre de tu madre y no de la manera que estás pensando. — — ¿Si lo que dices es cierto Tomy también es tu hijo?. — — Así es, son parte de mí. El hombre que conociste como tú padre siempre tuvo la sospecha de que ustedes no eran sus hijos y esa duda lo fue carcomiendo por dentro. Sin embargo tu madre era la persona más buena, pura pero también ingenua. — — Si en verdad eres nuestro padre no logró comprender como nos dejaste pasar por ese sufrimiento. — —Dios envió a su hijo para limpiar los pecados de los hombres y lo que el sufrió no se compara con lo que han sufrido ustedes. — — Creo que no hay punto de comparación de lo que estás hablando, padre.— — ¿Por qué no?, ¿porque se trata de Satanás y Dios?. — —Porque tu haces el mal y dios el bien. — —Ja, ja, ja, tu también Eddy, creí que por ser una persona más culta tendrías otra perspectiva del Dios y Satanás. — —Que perspectiva puedo tener de un tema que varias religiones y culturas ya han explorado y la teoría siempre es la misma sobre tu y Dios. — —Interesante, acabas de mencionar las palabras exactas. — —¿A que te refieres?. — — Precisamente esa es tu encomienda, por medio del libro que casualmente estas escribiendo le darás a conocer a los hombres la verdad sobre quien soy. — — Tu has hecho que mi mente no pueda escribir otra cosa que no sea mi vida y la de Tomy. — —Por supuesto que no, el único dueño de tu mente eres tu mismo hijo. — — No puedo escribir sobre ti, a ciencia cierta no se absolutamente nada. — —Entonces, toma asiento Eddy. Esta noche será muy larga. —
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR