—No, Freddie dijo que esperaría a que creciera. —Solo te estaba mintiendo —replicó Olivia, poniendo los ojos en blanco ante Emma—. No puedo creer que te creas esas palabras. —No me importa. De todos modos, Freddie es mío. —Vale, vale, es tuyo —cedió Olivia, sin ánimo de discutir. Solo usaba a Freddie como excusa para desviar la atención de Emma respecto a Edward. —Por cierto —cambió de tema—, Freddie me llamó hace dos días. Dijo que pronto volverá a dar un concierto. ¿Quieres ir? —¡Por supuesto! —La cara de Emma se iluminó de emoción—. ¡Freddie va a volver! —Todavía no, pero será muy pronto. Si quieres asistir, entonces compórtate bien —dijo Olivia, inclinándose para palmearle el hombro con un tono ligeramente amenazante—. Si te pones a decir tonterías, no te llevaré al concierto.

