Pasaron los días y con la llegada del viernes la felicidad entró al cuerpo de Laura, ya que se había comunicado con su amiga e iban de salida a visitarla. Esa mañana vistió a Gema con un vestido muy parecido al que llevaba, ambas con girasoles, ya que Laura amaba esas flores. Después de tener las cosas que iban a necesitar preparadas, bajó las escaleras y en la entrada la esperaba Marcos junto a su jefe. Gabriel estaba en el teléfono firmando unos contratos digitales y Marcos se quedó mirando fijamente a Laura. Esto llamó la atención de Gabriel y de inmediato lo observó detenidamente mientras Marcos se comía a Laura con la mirada. No podía decir o hacer nada, ya que no tenía ningún derecho, pero notar el brillo en sus ojos hacía que todo su cuerpo se activara como un volcán intentando ha

