Mientras miraba paralizada la pantalla de mi teléfono, me di cuenta de que lo único que se movía dentro de mí era mi corazón, que latía con tanta fuerza y rapidez que creí que me daría un infarto. Estuve a punto de contestarle, mi dedo estuvo a un centímetro de tocar esa pantalla, pero me detuve. No iba a permitirle derrumbar las paredes que con tanto esfuerzo me costó levantar. Apagué la pantalla de mi teléfono, entonces miré a las chicas. —Les doy solo una oportunidad para que me expliquen por qué lo hicieron. De todos mis contactos, ¿por qué se les ocurrió llamarlo a él? —¿A quien llamaron? —preguntó Taylor, apareciendo con la bandeja de nuestros tragos. En seguida me puse nerviosa, se suponía que acabé de decirle a Taylor que Wyatt estaba fuera de mi vida y no me importaba para n

