Todos observaban a Ian con incredulidad y desagrado a la vez. Caroline le daba una mirada de apreciación y curiosidad. No la podría culpar, Ian era el típico chico malo, sexy y irradiaba seguridad en sí mismo. Ian se había recostado de la pared más cerca, y estaba en silencio, mientras Jev estaba cerca de Candice y de mi. Entonces spider ver como Edward comenzo a acercarse y parecía ya no necesitar más ayuda para caminar: - Eso, no a a ser un problema- Edward hablaba con todo el odio que podía- Sabes que no podrá quedarse aquí si el consejo no lo permite, y créeme que diré lo que me hizo. No permitiré que lo dejen quedarse, siendo un peligro. Ian sonría irónicamente desde donde estaba, Jev solo le dedicó una mirada para ver si el negaba lo que Edward decía. - Mi papá tiene razón- Candic

