Abro mis ojos, no veo nada más que blancura pura en todos lados, ¿Dónde estoy? ¿He muerto? ¿Este es el Abismo? Camino sin cesar, no llego a ninguna parte en particular pero sé que me estoy desplazado, no hay nada ni nadie… Suspiro, lo último que ví antes de aparecer aquí es como Lucifer atravesaba prácticamente con su espada a Zadkiel o bueno, al menos a su cuerpo. Siento una enorme presión en el pecho, el picor en mis ojos y las posteriores lágrimas en ellos me produce mal estar, no me gusta llorar pero no encuentro mas que hacer cuando rememoro la escena una y otra vez en mi cabeza; mi preciado Zadkiel… ― Lo siento tanto Zad, ojalá puedas perdonarme porque aún no puedo hacerlo yo… ― sollozo dejándome caer ― Todo es mi culpa, todo lo que te ha sucedido es por mí y yo… ― seco mis lág

