Kaia revolotea de un lado a otro, las cosas en la Tierra se han complicado de sobremanera, los demonios se han vuelto más agresivos y ya no se ocultan cuando ven ángeles, por el contrario se lanzan al ataque y más de un celestial ha perdido la vida en combates mortales; demás está decir que no saben nada del paradero de Arina y Zadkiel, Cahek ha dejado en claro que trama algo pues su nombre está en boca de todos y los rumores llegan abrumantes hasta los oídos de los custodios terrenales. ― Tenemos que entrar en acción Anael, no puedo seguir esperando a que nuestra hija te invoque ― farfulla al borde de la histeria. ― Primero tenemos que salir de aquí y evadir la seguridad, sabes que todos tienen los ojos puestos en nosotros por ser sus padres ― la fémina observa a su alrededor ― Tal vez

