― Zadkiel, donde rayos estás… ― susurra la rubia caminando lentamente, ha podido recuperar fuerzas pero sigue negándose a dormir hasta encontrar a su amigo. De repente una extraña sensación la invade, voltea con cuidando esperando encontrar algún enemigo pero nada aparece ante sus ojos; sin embargo, hay algo que la perturba, como si estuviera por pasar algo. ― ¡Arina! ― Un grito la sobresalta para posteriormente ella terminar gritando de espanto al sentir un cuerpo pesado caer sobre ella desde sus espaldas. ― ¿Me extrañaste? ― Zadkiel, ¡Maldito seas! ― empuja al muchacho mientras este se carcajea ― Casi me matas del susto. ― Esa era mi intención ― sonríe ladeando la cabeza. ― ¿Dónde estabas? ¿Qué ocurrió con Cahek y de donde sacas tanta energía? ― eleva una ceja mientras él la ay

