Capítulo 43: Donde no quiero volver, pero no puedo evitarlo Despues de mucho pensarlo, llamé a Timoti para aceptar publicar con ellos. Pero joder, es que cada vez que hablo con él, me siento con miles de emociones, mi pierna tiembla, mis manos sudan y no sé que es lo que le pasa a mi mundo. Lo odio. —Me alegra que al final te decidieras por la opción correcta. No le respondí a eso. —Quiero que todo lo lleve la editora jefe. —Eso no va a ser posible, Gloria. Ella se encarga de dar el visto bueno, pero soy yo el que debe trabajar con los autores. —¿Pero qué sabes tú de novela romántica? —pregunté, alterada. —La editora ha decidido no publicarla bajo el sello de romántica. Tu historia es mucho más, así que no saldrá con etiquetas. Así lograremos llegar a más gente. Me callé durant

