Capitulo 53: Entre dos hombres —Me ha traído unas cosillas de la novela —Me cuesta hablar sin tartamudear y, a pesar de mis esfuerzos, ella ha notado el temblor en mi voz. —¿Era necesario que viniera a tu trabajo? —Ruth, ya, por favor —le suplico con la mirada. Menea la cabeza. Su coleta se contonea de un lado a otro. No puedo evitar fijarme en que cada día está más radiante. Puede que yo le esté ocultando cosas, pero tampoco me fío de que ella me esté siendo sincera con lo de luis. —¿Comemos en el chino? —pregunta. Vaya, menos mal que ha cambiado de tema. Asiento, ansiosa. La tomo del brazo y nos encaminamos al restaurante. Me dice algo como que hace mucho que no prueba la comida china y que le va a engordar. Sin embargo, apenas le presto atención porque lo que hago es mirar la

