Capítulo 31: Nuevo look Vagabundeo por las calles sin saber adónde voy realmente. Todo el mundo está en sus casas,s olo camino dando tumbos y, finalmente, como si mi cerebro me hubiese llevado hasta allí de manera inconsciente, llego al barrio chino y me fijo en que hay varios establecimientos abiertos. Uno de ellos es una peluquería. Sin pensarlo más, me meto. Tan solo hay dos chicas chinas hablando entre ellas. Se levantan en cuanto me escuchan. —¡Hola! —saluda efusivamente la más bajita. —Quiero que me cortes el pelo. Muy corto —le explico cuando me lleva al asiento. Ella sonríe. No sé si me habrá entendido bien. En el momento en que termina de lavarme el pelo y me dirige a otra silla para cortármelo, me pongo nerviosa. Estoy a punto de decirle que no me lo corte, pero al fina

