Capítulo 25: La noche empeora —¡Gloria! —chilla Holanda. Me doy la vuelta hacia ella, la cual está agitando la mano—. Chica, a ver si me escuchas, que estoy hablando. —Dime. —Estaba diciéndole a tu hermana que Luis la tiene enorme —separa las manos para dejarnos claro el tamaño, aunque yo ya lo sé. Ruth tiene los ojos muy abiertos—. Me podrías haber avisado cuando tú te lo tiraste porque te juro que las primeras veces me costaba andar. No sé cómo pudiste venir al despacho tan fresca aquella vez. —Será que estaba acostumbrada a la de Dante —bromeo, guiñándole un ojo. Ella suelta una carcajada y luego se dirige a mi hermana. —¿Y Liam? ¿Qué tal la tiene? ¿Cómo es en la cama? —A Holanda le encanta hablar sobre las intimidades en la alcoba. —Pues… bueno… No sé, ¿normalito? —¿Normali

