La cabeza por la paz

2301 Palabras

Al despertar, como no es de extrañar Iliang aún seguía dormida. Fui al sanitario, me di una ducha y poco a poco me vestí con ropa deportiva. Preocupado aproveché llamar al número de Íngrid, no contesta. Luego llamé a unos de los escoltas. -       Señor buenos días –me contesta-. -       Cuéntame de la rubia –le exijo-. -       Hasta ahora todo está tranquilo señor. La señorita no permitió a ninguno dentro de su apartamento, por lo que nos tocó resguardarnos, yo me gané la confianza del portero y me permitió permanecer con el allí en la recepción, por lo que pude pasar largas horas frente al apartamento de ella y dar unas vueltas por las áreas –me informa-. -       Está bien, mantenme informado, ya veré si logro hablar con ella –le digo y cuelgo la llamada-. Apenas colgué la llamda es

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR