Emily Watson [03]

2253 Palabras
Capítulo 2. El karma. Pi,pi,pi - pi,pi,pi. Dios, que alguien lo callé. Pi,pi,pi- pi,pipí. No me agradas Pi,pi,pi - pi,pi,pi. -No quiero ir - Mi cama y yo estamos muy cómodos juntos para que venga este pedazo de basura a reclamar mi atención. Con ojos cerrados empiezo a protestar, tratando de apagarlo en el proceso, sin tener mucho éxito, ¿Cómo se apaga está cosa? Me siento en la cama y abro mis ojos para lograr apagarlo, así si lo logro de una vez por todas, me estiro con toda la flojera del mundo y me paro, con el corazón roto de esta dolorosa separación entre mi amante de las noches y de mis sueños. -Que fastidio. Escucho cosas moverse abajo, considerando muy bien puede ser mi mamá preparando el desayuno para ambas en la cocina. Con la pereza de un oso perezoso camino como un zombi directo al baño. Trato de hacer todas las cosas que hago normalmente. La rutina diaria Pero... aún sigo pensando en ese chico guapo que me habló ayer, como sus ojos eran del todo envidiables y atrayentes. De un color que jamás le había visto a nadie en mi vida, pero luego recuerdo ... ¿Cómo se atrevió hablarme de esa manera? Sacudo mi cabeza para alejar la imagen del en ella y sigo con mi rutina me baño y luego me visto, está vez mi vestimenta consistía en una blusa Rosa pastel de tiras, unos jeans y una chaqueta pequeña que cubría solamente mi hombro y unos zapatos blancos, para relajarme de esos pensamientos pongo una de mis canciones desde mi teléfono. Attention de Charlie Puth. Lista, desayuno, me despido de mamá, salgo y me voy al instituto. No dure ni terminar llegar a la cuadra cuando desde la a lejanía de mi hogar empecé a sentir esa inquietante sensación de una mirada desde lejos, como loca volteo para ver atrás de mis espaldas sin encontrar nada. ¿Pero, qué es lo que está pasando? Me huelo el aliento a ver... y no, definitivamente no estoy borracha. Sigo mi camino pero está vez apresurando el paso, por dos razón. Una porque me he puesto a ver mi reloj de muñeca diciéndome que falta solo 10 min para se me haga tarde y dos quiero alejarme de esa sensación lo más lejos y pronto posible. Mientras camino la sigo sintiendo atrás de mi nuca. La sensación no para, la siento en mi una y otra, y otra vez. No entiendo, solo quiero que pare, vuelvo a voltear hacia atrás y... Nada. Solo la acera está desolada solo transitada por mi. Se puede ver son las casas desde la distancia la que están a mi alrededor. Cuando voy de nuevo a mirar hacia enfrente, Con la chica que hago llamar mi amiga, muy cerca de mi cara sintiendo su respirando en mis mejillas. Del sus salto hacia atrás casi cayendo en el intento con un acompañamiento de un grito de, obviamente de miedo y al ver que estoy gritando más loca no puede ser que ella también gritando conmigo asustada. Dios, me van matar si sigo así. -¿Estás loca, mujer? - digo entre dientes, con la respiración forzosa agarrando mi pecho para poder encontrar el aire suficiente para poder volver respirar como es debido. Sin esperarme más de lo que se supone ella supera mis expectativas, soltando una estruendosa carcajada siguiéndole mucha risa. Me mira a los ojos con los de ella lagrimosos, no le encuentro la risa a su actitud ni alocada acaba de pasar. Su preocupación, risa eufóricas termina por pasar su transición ahora quedando con una más calmada. Sin esperar mucho de mi, sabiendo lo que podría estar pasando por mi mente, jalándome del brazo empezando a trotar retomando el camino al instituto -Vámonos , estamos llegando tarde. ¿Ahora sí estamos llegando tarde, no? Solo puedo seguirle la corriente porque era cierto, estábamos llegando tarde. Llegamos al instituto. No sé porque me alegro, si es porque mis pies pueden tomar por fin algún descanso o... Si, es por eso, definitivamente. El día transcurrió con la misma rutina de ayer, charlas de regreso a clases, entrega de planes de trabajo y aburrimiento mortal a la vista. La vida de lujo en preparatoria. Lo diferente de hoy es que por fin nos hacen entrega de nuestro horario de clases con las materias correspondientes. Sáquenme de esta prisión, sáquenme de aquí. Lo sé, me dirán que soy una exagerada en serie pero... ya me que quiero ir a estudiar lo que realmente quiero. Artes escénicas, específicamente. Actriz. Quiero ser una actriz profesional. Aunque... viendo los pro y los contras creo que un poco complicado y más aquí. El racismo es ... algo que siento que no sé va acabar si siguen así. Soy de piel morena de nacimiento. No fue que decidí un día llegar y querer quemarme en el sol todo el día en la playa para broncearme y que a los días ya me estuviese desmanchando volviendo a ser blanca. Pues no. Mayormente en la actuación prefieren a una mujer de piel clara que a una de piel oscura. ¡Maldito racismo! La vida aquí en el calabozo tampoco es una muerte inmediata. Se puede volver llevadero si se los propone, pero no voy a decir que es uno de mis lugares favoritos en el planeta. Ese puesto lo ocupa mi cama. Ese si es mi lugar favorito dónde puede pasar todo el día ahí y sin quejarme. Comer, dormir, ver televisión, hacer tarea, hablar por teléfono. De todo y estar hacer lo que quiera. Suspiro antes lo recuerdos bonitos de mi cama y yo. La verdad que necesito más que fuerzas de voluntad para seguir con vida aquí. Me estaré reportando. Cambio y fuera. Sexto día después del último reporte. Bueno como les dije que reportaría, pero nunca dije cuándo. Si, ya que lo que quieren hacer conmigo en estos momentos. Matarme, pero no lo logran por una razón Diosito me tiene aquí con vida en este mundo respirando, ¿no? Han pasado seis días desde mi segundo día clases. Ya hoy el lunes de nuevo. Otra semana más encerrada en este mundo de persona, solo fueron ser seis días, pero son seis días señores. Por más que lo intento evitar sigo pensando en ellos. En el chico "guapo" o como lo llama mi amiga, el modelito de revista y el mensaje, inesperado y extraño que enviaron un día antes de mi avisa de los reportes. Soy pésimas en seguir cosas como estás. Mi mente solo se concentra en esa pregunta. ¿Quién habrá sido el del mensaje? -Morena... Bueno, ni modo, tampoco es que me muero por saberlo. Ni nada, Pff, por favor. -¿Morena? Aunque podría ir a... -¡Morena! Está vez su grito hace que duelan los oídos. Sacando de golpe de mis pensamientos, me enfoco en una mano que parece que tenía rato ondeando por mi cara para llamar mi atención y sacarme de estúpido trance. -¿Qué? ¿Qué?. -Ay, mi querida Elisa, ¿otra vez en la luna? - su voz es todo un poema verbal, la forma que lo dice sin perder la sonrisa en su rostro. Haciéndome olvidar la razón por la que me había perdió- No me digas que estaba vez te conseguiste a un amigo alíen y te estaba hablando chismeando como una vieja arrugada chismosa.- arrugó mis cejas por el grado de estupideces que estoy logrando de presenciar y escuchar. ¿Cómo puede llegar ser tan... Así? -Claro - vuelve hablar después de unos segundos de silencio haciéndome entender que si su discurso seguía en pie - dime qué te dijeron como ellos planean acabar y destruir nuestro planeta -no me pierdo por nada ese tono de burla disfrazado. Arquea una de sus cejas de forma divertida, haciéndola subir y bajar, con su sonrisa, por su puesto. Intacta en su rostro. -Ja, ja qué graciosa, ¿y tú celosa porque no puedes? - mi sarcasmo e ironía se podría decir que son únicos, bueno. Así lo describo yo, sin ningún problema alguno. Contra atacando su burla con ganas de verla apagarse, su risa vuelve a renacer. -¿Y ser una vieja amargada que parece trabajar como la jefa de mini espías? . No gracias - me lo dice riendo y yo, por supuesto que no puedo durar un día, ruedo lo ojos con fastidio. -Ignorante - murmullo entre diente, pero capaz de ser que ella lo escuché. -Ay, qué agua fiesta te has convertido, abuelita - ignoro sobre todo este último comentario -mira el profesor nos estaba asignado una tarea mientras tú te encontrabas en tu nebulosa. -¿Si?, y de que trata - me mira a los ojos con una expresión diciéndome todo, ¿Es en serio? Casi dice a gritos su rostro al verme. -Interesada. -Ay, solo dime - la escucho hacer un bufido antes de volver a mirarme. -¿Niña, en que materia crees que estamos? - -Este... - giro a mi rostro para que mis ojos escaneen al mi alrededor. -¿Biología? - digo encogiéndome, haciendo notar una cosa. Lo perdida que puedo llegar hacer cuando estoy en mi mundo. -No, estamos en castellano y nos están enseñando que burro se escribe de b no con v - dice con sarcasmos más remarcado que el mío - Ha, perdón verdad que tú ya te lo sabes porque eres familia ellos, burra - reí, pero aún con sus ojos de cansada por su estupidez del día, pero aun así. Auchs que fuerte. -Ay ya, ajá... ¿Estamos juntas? - se cruza de brazos encima de su pecho un poco molesta - No... A mí me tocó con ...- suspira un rato - Jacob Black. Al instante que escucho el nombre, trato de aguantar la risa. -Ya te puedes reír todo lo que quieras - dice rendida. Al instante que escucho un bufido esperando a que yo haga mi acto de presencia con mi risa hermosa. -¿¡Queee?! - digo entre risas señalándola me río señalándola, trato de buscar aire y las imposible ganas de dejar de reír peor no lo consigo. Me agarro el estomago por el dolor que me produce sin dejar de reír, terminando de caer en la silla de mi puesto, la risa va muriendo pero aun así queda una pequeña secuela consecuencia de esto, recargo mi cuerpo del espaldar la silla, buscando aliviar el dolor de mis mejillas y de mi estómago -¿En serio? - mi pregunta sale de mi boca con una voz más calmada, pero manteniendo la sonrisa de punta en punta en mi rostro. -Si - dice con ligero aire y con gran frustración. Ya poniendo las cosas series, me siento bien en la silla mirándola un buen rato, esperando una respuesta suya a qué fuera una broma. Solo que no noto que la una sonrisa persiste en mí. -Ya pues, contrólate - me reprocha, con los brazos cruzados y haciendo un puchero con labios -Está bien, está bien- le hago saber que no me burlaré más - Pero... ¿Es serio, Jacob, tu pretendiente que está súper loco por ti? - Si - me afirma de mala gana. -Ay dios, - la veo sentarse en el puesto del al lado colocando su cabeza entre sus brazos cruzados sobre la superficie de su mesa, pongo una mano en su hombro como consuelo - que dios se piada a tu hija mía- le digo haciendo una cruz delante de ella, haciéndola rodar los ojos sin ganas Pues, igual que yo. Ella había tenido un "pretendiente " más bien dicho coloquialmente - un grano en el culo - solo con la diferencia que ese enamoramiento que tiene el chico con ella es desde jardín de infantes. Un chico rubio de ojos azul, que más puede pedir ella, pero solo se aleja de él porque no quiere y punto. Sin explicarme un porque, pero bueno son asuntos de ella. Volviendo al tema principal antes de mi explícita y bien hecha explicación me llega una pregunta que hago saber mi inquietud a voz alta. -¿Y a mi quién me toca? -Te toca con ella- me señala con su dedo índice sin quitar su cabeza metida entre sus brazos como el mismo avestruz, un asiento la cabeza lentamente y giro mi rostro hasta dónde ella me señala y efectivamente mis ojos se topa con una chica sentada de espaldas en su puesto. Tiene el cabello medio largo un poco más debajo de los hombros de color castaño y de piel canelita. Todo de ella grita que es una persona callada, tímida y algo - demasiado -inteligente. -Se llama Emily- me aclara antes de volver a sus lloriqueos internos. La veo que está a unos dos puestos al frente de dónde estamos nosotras sentadas. Yo tenía la costumbre de también sentarme adelante, me gusta prestar atención y ser una de las primeras en responder las preguntas que hacían los profesores, pero todo eso acabo. No es que ahora soy una chica mala como la canción de Tusa y me gusta sentarme con los echadores de bromas o los rebeldes de la clases y tal, pues no, esa no era la razón...era por que ... -¿Por qué una chica como tú tiene que ser una Nerd?- la pregunta de un chico hace que me pierda en mi narración de mi historia. Gracias, chico.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR