Angela Fuego, solo veía fuego rodeando a Calixta. Se agitó en sueños y se despertó empapada. Alguien golpeaba la puerta. Se levantó corriendo, sabía quién era antes de preguntar. Abrió de par en par y se tiró a los brazos de su hermana Calixta. -Oh por Dios Calixta! estás bien!- exclamó mientras se alejaba un poco de su hermana. Le tomó la cara con más manos -Mirame! jurame hermana que no te vas a acercar al rancho de los Carrington- Calixta Se puso livida. Había, durante diez años, hecho todo lo posible por olvidar el apellido de la persona que había roto su corazón en pedazos. Y ahora su hermana traía el tema a colación. -Sabes perfectamente que ni por todo el oro del mundo me acercaría al rancho Carrington- -Perdona por nombrartelo hermana...es que tuve una pesadilla...- -Bie

