*Leonard* -No puedes estar hablando en serio – digo con ironía – ¿Estas consciente de que es de un ser humano del que hablas? Y no cualquiera ¡Es tu hija! -Ya lo sé, pero no te estoy proponiendo vender sus órganos, simplemente te estoy dando la opción de casarte con ella. -¡Tiene quince años! – grito furioso. Sueno bastante hipócrita, pero éste sujeto me saca de mis casillas. No puedo creer que en todo el rato que hemos estado hablando sobre posibles negocios que ayuden a saldar un poco su deuda, de la nada me salga con venderme a su hija. -Escucha, Leonard. Nada me cuesta mas, que entregar a mi hija, pero tienes que entender que es una solución posible – toma un trago de whisky – es hermosa, inteligente y fue criada para ser una buena esposa… -¿Te estas escuchando? Ella no e

