*Samantha* Estoy molesta, frustrada, no sé qué me pasa, pero siento que estoy ardiendo. Estoy segura de que, si toco mis mejillas, me quemaré las manos, puedo sentir la sangre correr mucho más rápido en esa área, al punto de que, sin verme en un espejo, sé que estoy roja. Tamborileo mis dedos en la piel de mi pierna, descubierta gracias a la falda corta de mi uniforme, mientras tarareo una melodía que no reconozco, simplemente se grabó en mi mente en algún punto del día. Mi mente inquieta, divaga en diferentes posibles escenarios para esta noche, ya que lo único seguro aquí, es que haremos el amor como conejos, y de solo pensarlo mi piel se eriza. Mi puerta es abierta, tomándome por sorpresa, puesto a que no me di cuenta cuando paró el auto, a pesar de tener la vista todo el tiemp

