*Samantha* Las calles están repletas de gente, todas viviendo sus propias vidas, pensando en cosas diferentes, y yo me dedico a verlas todas por la ventanilla del auto de Alison. Llamamos la atención por ser un deportivo color amarillo brillante, con la bocina mas niña que se pudo haber creado; un auto hecho para niñas ricas y mimadas. -¿Estas segura de querer ir hoy a su casa? Digo, porque yo que tú, estaría con la cabeza metida en un agujero – habla Alice desde el asiento de atrás. -¿Por qué lo dices? -Nena, acabas de besuquearte con Emerson Carter – dice como si fuera obvio – Cuando tu Daddy se entere, se va a armar la grande. -No es mi Daddy – ruedo los ojos – tampoco tiene por qué enterarse – mis palabras hacen que ambas gemelas se carcajeen, burlándose de mí. -Eres tan

