—Pero, ¿qué t...? Alzo una mano para que Jen se calle. —No preguntes. —Cierro con un portazo, ella hace una mueca inquisitiva—. Solo conduce. Asiente. Gira las llaves, observa el espejo retrovisor y aprieta el acelerador para salir del estacionamiento. —De acuerdo. Puede que no quieras hablar ahora, pero luego quiero que me expliques por qué te estoy dejando empapar mi auto sin... —No respondo, ya que realmente no estoy prestando atención, solo pretendo escucharla—. Lo siento, Tess, debo preguntarlo, ¿Eso es pipi o algo así? Hago una cara de asco. —¿Qué? ¡No! Solo es agua —me da una mirada que me incita hablar—, agua de la fuente del centro comercial. —Y, ¿qué hacías ahí?, ¿nadabas? La fulmino con la mirada entrecerrando mis ojos. —No es gracioso, Jen. —Vuelvo mi vista al frente—.

