16

856 Palabras
Siete meses despues Cada dia de mi embarazo es mas cansado. Tengo treinta y siete semanas ya. -Te ves cansada- dijo Adam que estaba sentado frente a mi, habiamos ido al ginecologo para programar la fecha de parto, tal vez seria una cesarea, no tendria la fuerza para que fuera natural. -Me siento cansada- recargue mi cabeza en la palma de mi mano. -Pero falta poco- me dije suspirando. -Si, pronto Daniel estara con nosotros- tomo mi mano y comenzo a hacer circulos con su dedo. -Lo siento- me dijo, y eso me sorprendió. -¿Por que lo sientes?- lo miro a los ojos. -Por no cuidarme y hacerte esto- señaló mi vientre. -Como vas a lamentarte por un hijo, si por mi fuerate daria diez hijos mas- le sonreí y el a mi. -¿Diez mas?- dijo burlón. -Si se pudiera si- me sonroje. -No, con este me conformo- (...) Ne remuevo en la cama, el dolor crece cada ves mas. -Adam- grito -Es hora- me sostengo de las sabanas para aguantar el dolor. -¿Es hora?- se despierta asustado. -Si- grito del dolor. -Pense que aun faltarian dos semanas- balbuceo, coloco su camisa, sus pantuflas, coloco mi bata y mis zapatillas, tomo la maleta que estaba lista dentro del armario me ayudo a levantarme, bajamos lentamente las escaleras, Emma se asomo. -¿Mami?- dijo preocupada. -Emi, cuida a tus hermanos, la abuela vendrá en un rato- dijo Adam, esta asintio y entró a la habitación de los trillizos. (...) -¿Natural?- Adam le dijo a la Doctora. -Ya no hay tiempo para colocar anestesia para una cesarea- dijo preocupada, el dolor crecía y crecía. -De acuerdo, ¿Puedo entrar?- pregunto. -Si, coloquese una bata en menos de cinco minutos comenzamos- le dijo, salio y lo que para mi parecio una eternenidad habian sido solo tres minutos. -¿Lista?- me pregunto. -Si.... Ahggg- grite, era doloroso. -Ya estoy aqui- entró apresurado Adam, se coloco a mi lado y sujeto mi mano. Mis oidos solo se llanaban de mis gritos. -Tu puedes querida- dijo la Doctora. Ahhh Ahhh Todo termino- me dije cuando el llanto inundo la habitación. -Mira Ames- era Adam con Daniel en brazos. -Hola Daniel- me lo paso. -Necesitamos que salgo señor- una enfermera tomo a mi bebe y otro enfermero a Adam. -¿Por qué?- puso resistencia. Mis labios estaban resecos, mis ojos pesaban como nunca, mis piernas no las sentia, sentia como si mi corazon no palpitara. -Esta perdiendo mucha sangre, hemorragia- grito la Doctora, llegaron mas doctores, todo se puso n***o, ya no oia nada, ni mi respiración, ni mi corazón. (...) Adam POV No debieron de sacarme, no si América estaba mal. -¿Como esta?- llego Julieth la madre de Ames. -No, no lo se, me sacaron- dije estirando mi cabello mientras caminaba de un lado a otro. -Tranquilo, mira ahi viene una doctora, pregunta- asenti y corri a alcanzarla. -¿Co..como esta?- logre decir. -Ella, esta inconsciente por el momento- dijo seria -La perdida de sangre afecto el oxígeno que llegaba a su cerebro, trataremos de estabilizarla y de despierte y se sienta mejor- No me podia pasar eso a mi. -¿Esta bien señor?- me recargue en la pared y me deslize lentamente. Era mi culpa -Enfermera, lleve al Señor a la habitación de América Tanner- se acerco y me ayudo a levantarme, la seguí hasta la habitación, ahi estaba ella, palida, sin color en sus mejillas. -Hablele, es seguro que lo escucha- me dijo la enfermera, se veia amable tendria algunos cuarenta y tantos. -¿Puede traer a mi hijo?- pregunté. -Si, en un momento, lo estan alimentando, asenti, la enfermera salio. -Ames, necesito que despiertes y mires a Daniel, el... el te necesita- dije en un hilo de voz -Yo te necesito, Emma, Alexander, Alejandro, Alessandro y Daniel, todos te necesitamos- bese su frente. -Aqui esta- entro la enfermera con Daniel en brazos, dormido. Lo tome, era tan pequeño, había olvidado la sensacion de tener un bebe en brazos, desde los trillizos, eran muchos en ese entonces, ahora solo es este pequeño hijo mio. No queria tocarlo, se veia tan frágil como Ames. -Ames despierta, tienes que verlo- tome su mano y la acaricie. -Vengo a revisar a América- dijo la Doctora. Asenti Comenzo a revisar los aparatos luego su pulso. -Todo esta normal- dijo -Ella deberia de despertar en cualquier momento- mi felicidad no tardó en hacerse realidad cuando escuche lentamente unos quejidoa, era ella, estaba despertando. -Ames- me apresure a decir, aun estaba débil pero ya habia abierto sus ojos, la sonrisa que me dio era la mas debil que nunca antes había tenido. -Mira- acerque a Daniel. Ella lo miro, una lágrima resbalo de su mejilla, no se el porque.... -Daniel- dijo y lo mire, había abierto los ojos, eran cafes, como los mios. -Es tan igual a ti- dijo con la voz ronca. -¿Tu crees?- sonreí como si mi vida dependiera de ello, y asi era, era sumamente feliz con America y mis cinco hijos, ¿Quien no?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR