Días después.
Hace un momento se fue Adam, aun estoy con Erik.
-Hey- digo jugando con mis manos.
-Hey- dice el.
-Tengo algo que decirte, pero por favor relajate y no hagas nada- lo miro seriamente.
-De acuerdo- duda un poco.
-Creo que..- como decirle a tu esposo que estas empezando a sentir algo por alguien más.
-¿Que...?- sonríe.
-Olvidalo- coloque un mechón de cabello detrás de mi oreja. -¿Ya has comido?- pregunto evitando el tema anterior.
-No, y muero de hambre- dijo.
-Veré que te consigo- tome sus manos y le sonrió.
(...)
Han pasado tres días, hoy dan de alta a Erik y estamos por irnos.
-Bien Señor jackson- dice la doctora -Todo esta bien, solo tome el medicamento a sus horas- nos da una sonrisa y se va.
-¿Nos vamos?- pregunto.
-Si, ¿podemos ir por algo de comida?- dice sonriendo y yo también.
-Hola chicos- ese era Adam -¿A donde van?- pregunto con esa sonrisa en su rostro, me encantaba.
-Iremos a comer algo- dije sonriente. -¿Nos acompañas?-
-Claro, conozco un excelente restaurante- nos abrió la puerta a ambos.
-Mañana hay una gala benéfica- digo abriendo tema entre los tres o de lo contrario terminaré enbobada viendo a Adam.
-¿Iremos?- pregunta Erik sabiendo su condición.
-No lo se, no creo que debas de salir- digo.
-Yo estoy bien, pero ¿Tú?- toma mi mano.
-Estoy bien- digo poco convencida. -Entonces iremos- trato de darle una sonrisa llena de confianza, quizás despejarnos un poco luego de lo sucedido nos hará bien.
(Dia siguiente)
-De acuerdo, compre esto para ti y lo usaras- digo dejando el traje en la cama de el.
Es color gris con una camisa blanca.
-Y yo usare este- muestro el vestido n***o que he comprado, así funcionaba esto como si fuéramos hermanos.
-De acuerdo- ríe burlón -Me cambio y nos vamos- asiento y salgo de su habitación, no dormimos juntos, tenemos habitaciones separadas.
(...)
-Estacionate aquí- dejamos el auto cerca de la entrada para poder salir pronto de aqui, en caso de que Erik se sintiera mal o estuviera cansado.
-Ire a buscar a George ¿vienes?- niego y el se va.
-Te estuve buscando- dice una voz detras de mi -¿Como sigue Erik?- pregunta Adam.
-Esta mejor, creo que aún se cansa, pero es normal acaba de salir del hospital- digo llendo hacia el jardin donde el ruido es menos.
-Si, esperemos que este del todo recuperado para volver- se detuvo frente a una fuente. -O sólo dime cuando quieren regresar y prepárare todo- parecía algo nervioso como si algo le molestara.
Sin embargo para mi todo aquello me provocaba ternura cosa que no era buena tomando en cuenta que soy casada.
-Gracias, Gracias por todo lo que has hecho por Erik y por mi- miro alrededor, iluminado por la luz de la luna dejando un ambiente romántico.
-¿Quieres bailar conmigo?- pregunta poniéndose de pie en cuanto una canción lenta comienza a sonar.
No podía negar que Adam era un fantástico bailarín pero lo que me sorprendía más es que mi cuerpo reaccionaba con el suyo.
-Bailas fantastico- murmuró en mi oído.
-No lo hagas- le pido con los ojos cerrados, su respiración se aleja de mi cuello.
-Lo siento- se separa de mi y despeina su cabello. -Creo que me gustas- dice mirandome fijamente, yo solo lo miro, no puedo decir nada más, el también me gusta.
-No digas eso- No puedo tener nada con él, estoy casada.
-¿Por que?- pregunta -Lo siento, debo recordar que estas casada-
-Po-porque me confundes y no quiero sentir esto- digo soltando la verdad.
-¿Como te confundo?- se acerca a mi, no se si deba de decirselo pero mi boca habla antes que mi cerebro.
-Por que estoy casada y me gustas... pero no eres mi esposo- habló.
-No me alejes- dice muy cerca de mi, sentia su respiracion mezclada con la mia.
-Dame tiempo- dije, tal vez pudiera decirle la verdad.
-Se que no esta bien esto, pero dime ¿amas a tu esposo?- y sabía que tenía una respuesta definitiva para esto.
Y se la daría.