Atando cabos Haciendo aun lado todo ápice de prudencia, Talio busca desesperado a los extranjeros rubios que él cree serán sus aliados Jonathan y Fernando, pero ¿Por qué un alfa americano que nada tiene que ver con el clan? ¿Por qué un licántropo “bebé”? Llega a la recamara de los extranjeros, llama a la puerta, Jonathan se tensa al verlos, le da el pase por puro mero compromiso. _ Sin miramientos, necesito su ayuda y necesito que me acompañen, no puedo decir nada por el momento, pero es necesario me acompañen a donde nadie nos escuche. _ ¿Me vas a atacar? _ Yo no, pero si una mujer. _ ¿Es por la rusa y todo lo que implica? _ No, más sin embargo es por otra mujer. _- Fernando se lleva las manos a la cabeza causa de una punzada- ¿Otra mujer? _ Aquí no puedo decir mucho, sígan

