NINA RIVAS Su risa resuena logrando que mi odio se pudra por el sonido. Empuño las manos queriendo tenerlo enfrente y matarlo con mis propias manos. -Por Dios Nina nunca creía que fueras tan graciosa- observo a la mujer que se lima la uñas. -No voy a volver. Si sabes en donde me encuentro entonces. sabes que no podrás acercarte a mi por que yo…- -24 horas Nina. Ni un minuto más. O viene o si no..- me enfado. -o si no qué- levanto la voz. -o el hombre que estoy viendo tras un monitor en este mismo instante no saldrá vivo- se me hace un nudo en la garganta. Miente. El jamás podrá hacerle nada a Renso. Es imposible que le toque un pelo. -Mientes maldito desgraciado. Eres un puto mentiroso- el sonido de una botella se escucha del otro lado. -Entiende una cosa niña. Tu eres mia.

