CORA Apenas inicio la mañana todo fue en tratar de llegar a clases, porque mi Padre al terminar el desayuno, me llamo a su despacho para hablar de cierto tema, que iba a dejar para después; pero mi Nana no me ayudo se adelantó diciendo que tenía una emergencia de la academia que resolver, aún recuerdo estando ahora caminando, para llegar a mi clase de piano, como me hablo mi Padre bufe por lo bajo; pensando nuevamente en ello. —Cora ¿tienes algo que decirme? — Anuncio mi Padre, mientras estaba sentada del otro lado del escritorio, claro mi progenitor me llevo allí para conversar cómodamente. Mordí mi dedo pulgar, como señal de nerviosismo, pero debía estar tranquila yo lo decidí y debo asumir mis responsabilidades, que eleve mi rostro; estando segura en mi mente que estaba

