“Cada cabeza es un mundo y mí mundo es completamente retorcido” **************** Todo en esa chica irradiaba maldad. Todo en ella advertía peligro. Eso Ezra lo sabía, porque las personas como él se sabían identificar entre sí. La chica le sonreí con lujuria y lo veía con una mirada oscura que provoca múltiples sensaciones para el chico. Ella se acerco a él tentandolo de alguna forma. —¿Por qué me miras así, amor? — los centímetros entre ellos eran pocos, cosa que la chica estaba ansiosa por romper. Quería poseerlo, su cuerpo ardía con deseo desesperada por tocarlo. Eso era lo que provocaba el joven en ella, sensaciones inexplicables que no debería sentir una persona poco cuerda como ella. Helena era todo lo oscuro que había en el mundo, su maldad no tenía remedio. Ambos eran tan igua

