Scarlet En el momento en que salgo de la limusina, casi quedo ciega por los flashes de las cámaras. Theo toma la delantera, sereno y confiado mientras nos alejamos de la limusina para que la siguiente pueda detenerse. Tengo un nudo en la garganta desde el instante en que salimos, pero me he vuelto bastante buena actuando durante las últimas seis semanas. Sé cómo poner una sonrisa convincente. Sé cómo hacer que mi lenguaje corporal parezca que estoy pasando el mejor momento, incluso cuando quiero huir. Me toma de la mano mientras caminamos. Cuando nos detenemos para posar para las fotos, pone su brazo alrededor de mí. Nos besamos cada vez que las cámaras lo piden. Me lanza esa mirada de adoración que me hace temblar las rodillas. Y todo el tiempo, me sigo recordando que no es real. N

