Capítulo catorce Con los brazos cargados de la compra, Emily forcejeó con el coche hasta conseguir dejarlo todo en la camioneta. Ya había llegado la noche de la fiesta. Había recibido veinte confirmaciones de asistencia, y había descubierto que estaba más entusiasmada de ir a ser anfitriona de lo que se había esperado. Aquella mañana se había despertado bien temprano para meter la ternera en la olla de cocción lenta, y los postres ya estaban hechos, preparados por su propia mano la noche anterior y se habían pasado la noche descansando en la nevera, lo que significaba que en cuanto llegase a casa sólo le faltaría decorar y preparar una opción vegana de risotto una hora antes de que llegasen los invitados. Sonrió para sí mientras conducía hacia casa, disfrutando de la oportunidad de organ

