—¿Te gusta? —Me encanta, digo, ¿A quién no? Todo es bastante bonito en realidad, Milenka —comentó con una dulce sonrisa en los labios. La joven se unió a su lado, se sentó e inspiró. —Bueno, aquí dormiremos. —¡Yupi! Oye, ¿duermes con Burak? La miró con ese brillo en los ojos, las mejillas rosadas. Eso confirmaba más que eso. —Sí, decidimos también estar juntos, me pidió ser su novia y acepté, ha sido una decisión acertada, porque estamos juntos en esta etapa y que ya sea su pareja lo vuelve más real… ¿sabes? —Sí, es cierto lo que dices. Es increíble que alguien como él, te lo digo con todo respeto, no haya tenido a alguien sentimental en su vida —se atrevió a decir, Milenka también se preguntaba lo mismo. —Yo también me lo pregunto, supongo que no se tomaba en serio los comprom

