Buscó en su armario ropa presentable, no quería bajar y encontrarse con la persona fuera o no importante, en una fachada terrible. Lo mejor qu tenía consistía en unos jeans deagatados y camisa blanca, holgada. Era eso o la ropa horrible que su madre le mandaba a hacer. Por suerte encontró una sudadera que Valentina dejó la última vez que estuvo ahí y se la puso en lugar de la camisa. Manos mal que su amiga era de la misma talla, le sentaba bien y era bonita la prenda rosada. Se puso las vanz y se hizo una coleta alta con su melena. Verificó estar bien frente al espejo. Así pudo salir de la habitación y empezar a dirigirse a la sala. Bajó las escaleras con un galope en el pecho fuera de lo normal, fuera de lo acostumbrado. En el trayecto saludó a la mucama que ya subía con un montón de sá

