Pasé esa noche mirando el techo de la habitación de huéspedes, dándome cuenta que una pequeña acción puede cambiar todo por completo. Jacob llegó a mi como un ser que quería ayudar a otra persona, y se convirtió en mi otra mitad, en algo fundamental de mi vida. Me alejé del alcohol, las drogas y la prostitución, principalmente esas cosas no las hacia por mero gusto, generalmente era siendo impuesta por John, mi padrastro. Era la forma en la que él quería que "trabajara" y trajera el dinero a casa. Para ellos gozarlo y divertirse sin ningún problema. Recibí una buena paga por cuidar de la casa por tres días, de los cuales no pude salir de allí. Me hice cargo del aseo, el cuidado y de la comida de cada día, pensé que seria mas agotador pero no lo fue. Al contrario, fue algo divertido

